Pablo NavarroVIEW PROFILE →
España gestionó más de 122.000 incidentes de ciberseguridad en 2025, un 26% más que el año anterior
Los últimos datos de INCIBE dibujan un 2025 récord en ciberataques en España, con el malware y el fraude a la cabeza y el ransomware duplicándose, mientras se acerca la fecha límite para transponer la directiva NIS2.
La ciberseguridad en España vivió en 2025 su año más intenso hasta la fecha. Según los datos más recientes del Instituto Nacional de Ciberseguridad, conocido como INCIBE y publicados en febrero de 2026, el organismo gestionó un total de 122.223 incidentes a lo largo del año, una cifra que confirma que las amenazas digitales siguen creciendo sin freno.
El salto respecto al ejercicio anterior es notable. En 2024 se habían contabilizado 97.400 incidentes, de modo que el aumento alcanza el 26 por ciento en apenas doce meses. Este crecimiento sostenido refleja tanto una mayor actividad de los atacantes como una capacidad de detección más afinada por parte de las autoridades españolas.
El malware y el fraude, a la cabeza
Al desglosar los incidentes por tipo, el malware se sitúa como la categoría dominante con 55.411 casos registrados. Se trata de programas maliciosos diseñados para infiltrarse en equipos y redes, y su volumen por sí solo supone casi la mitad de todos los incidentes gestionados durante el año en el conjunto del país.
Muy cerca aparece el fraude, con 45.445 casos, lo que supone un incremento del 19 por ciento respecto al año anterior. Esta categoría engloba los engaños económicos dirigidos tanto a ciudadanos como a empresas, y su persistencia demuestra que la estafa sigue siendo uno de los negocios más rentables para los delincuentes en la red.
Dentro de ese universo de engaños destaca el phishing, con 25.133 reportes. Aunque su número es inferior al del fraude general, su importancia es mayor de lo que sugiere la cifra, ya que el phishing es el vector de entrada más utilizado por los atacantes para colarse en los sistemas antes de desplegar ataques más dañinos.
El ransomware se duplica

El dato más llamativo del informe no está en los grandes volúmenes, sino en el ransomware. Los casos pasaron de 176 en 2024 a 392 en 2025, lo que representa más del doble en un solo año. Este tipo de ataque, que secuestra los datos de una organización y exige un rescate a cambio, sigue siendo una de las amenazas más temidas por su elevado impacto.
Aunque en términos absolutos el ransomware representa una porción pequeña del total, su crecimiento explosivo preocupa a los expertos. Cada incidente puede paralizar por completo la actividad de una empresa o una institución durante días, con costes económicos y reputacionales que superan con creces a los de la mayoría de los otros tipos de ataque.
Cientos de miles de sistemas expuestos
Más allá de los incidentes ya materializados, INCIBE identificó 237.028 sistemas vulnerables en España a lo largo del año. La cifra retrata una superficie de exposición enorme, en la que cada equipo sin proteger constituye una puerta abierta que los atacantes pueden aprovechar en cualquier momento para dar el primer paso.
El origen de esa vulnerabilidad tiene nombres concretos. Un 42 por ciento de los sistemas expuestos corresponde a versiones obsoletas del sistema operativo Windows, mientras que un 31 por ciento se debe a aplicaciones empresariales que no habían sido actualizadas con los parches de seguridad disponibles. La falta de mantenimiento sigue siendo, por tanto, un talón de Aquiles.
La banca, el sector más golpeado
El informe también señala qué sectores resultan más atacados, especialmente aquellos considerados críticos bajo el marco europeo NIS2. La banca encabeza la lista al concentrar el 34 por ciento de los ataques, seguida del transporte con un 14 por ciento, la energía con un 8 por ciento y las infraestructuras financieras con un 7 por ciento del total.
Esa concentración no es casual. Los sectores esenciales manejan datos sensibles y sostienen servicios de los que depende la vida diaria de millones de personas, lo que los convierte en objetivos especialmente atractivos. Un ataque exitoso contra la banca o la energía puede tener consecuencias que trascienden con mucho a la propia entidad afectada.
La cuenta atrás de NIS2
Todo ello ocurre mientras se acerca una fecha clave. España debe completar la transposición de la directiva NIS2 antes del 31 de diciembre de 2026, y la fase de certificación y auditoría se abrió ya en la segunda mitad de 2025. El reto para el próximo año está claro, reforzar las defensas al mismo ritmo al que crecen unas amenazas que, según los números de INCIBE, no dan tregua.





